
La NASA mandó a un gemelo al espacio y dejó al otro en la Tierra: lo que descubrió al compararlos
Es el experimento más curioso de la carrera espacial: dos astronautas idénticos, uno arriba y otro abajo. Sus telómeros se alargaron y luego se acortaron, y miles de genes cambiaron su actividad.

Mark (izquierda) y Scott Kelly en el Centro Espacial Johnson de la NASA. Foto: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mark_and_Scott_Kelly_at_the_Johnson_Space_Center,_Houston_Texas.jpg" target="_blank" rel="noopener">Robert Markowitz / NASA</a> · <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Public_domain" target="_blank" rel="noopener license">Public domain</a> · vía Wikimedia Commons (redimensionada). Imagen ilustrativa.
La NASA tenía una oportunidad que no se repite: dos astronautas gemelos idénticos. Scott Kelly iba a pasar casi un año en la Estación Espacial Internacional; su hermano Mark, también astronauta ya retirado, se quedaría en tierra. Mismos genes, dos vidas distintas durante 340 días. Lo que encontraron, publicado en la revista Science en 2019, sigue siendo una de las claves para planear viajes a Marte.
Un experimento con diez equipos
El llamado Estudio de los Gemelos reunió a diez equipos de investigación de todo Estados Unidos para comparar cambios físicos, moleculares y cognitivos entre los dos hermanos, según explicó la propia NASA.
Lo que cambió en Scott
- Telómeros: los extremos de los cromosomas, asociados al envejecimiento, se alargaron inesperadamente en el espacio y se acortaron al volver. Unos seis meses después habían vuelto a la normalidad. Los de Mark se mantuvieron estables.
- Genes: en la primera mitad de la misión, casi 1.500 genes cambiaron su actividad; en la segunda, seis veces más, según recogió ScienceDaily.
- Memoria genética: la mayoría de esos cambios se revirtieron al regresar, pero varios cientos de genes parecían «recordar» el viaje y mantuvieron las alteraciones.
Buenas noticias para Marte
La conclusión de los investigadores fue más optimista de lo que parece: el cuerpo de Scott mostró una «extraordinaria plasticidad» para volver a su estado normal en la Tierra. Un año en el espacio deja huella, pero el organismo es capaz de recuperarse. Para una misión a Marte, que duraría más, esa es la gran pregunta que el estudio empezó a responder.
Foto principal: Mark (izquierda) y Scott Kelly en el Centro Espacial Johnson de la NASA. Foto: Robert Markowitz / NASA · Public domain · vía Wikimedia Commons (redimensionada). Imagen ilustrativa.