Unos albañiles tiraron un tabique en Barcarrota y encontraron un Lazarillo de 1554 escondido de la Inquisición: el enigma de los diez libros prohibidos
En 1992, unos albañiles encontraron emparedados diez libros prohibidos del siglo XVI. Entre ellos, una edición desconocida del Lazarillo de Tormes. Esta es la historia de la Biblioteca de Barcarrota.
Foto: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lazarillo_de_Tormes.png" target="_blank" rel="noopener">Diego Hurtado de Mendoza (Possibly)</a> · Dominio público · vía Wikimedia Commons (redimensionada)
Una reforma cualquiera en una casa de pueblo. Un tabique que hay que tirar. Y, detrás, algo que llevaba casi cuatro siglos y medio escondido. Pasó en agosto de 1992 en Barcarrota (Badajoz), y es uno de los hallazgos bibliográficos más asombrosos de la historia reciente de España. La historia ha vuelto a circular estos días, y merece la pena contarla.
Diez libros dentro de un muro
Al derribar una pared de una casa del siglo XVI, los albañiles encontraron un paquete con diez libros. No eran libros cualquiera: todos estaban prohibidos o perseguidos por la Inquisición. Alguien los había emparedado a propósito, probablemente para salvarlos (y salvarse) de una denuncia. El descubrimiento no se hizo público hasta 1995.
La joya: un Lazarillo desconocido
Entre ellos apareció un ejemplar del Lazarillo de Tormes impreso en Medina del Campo el 1 de marzo de 1554 por los hermanos Mateo y Francisco del Canto. Hasta entonces, esa edición era desconocida. Es de las más antiguas que se conservan de la novela y, sobre todo, anterior a la censura: la Inquisición prohibió el Lazarillo y más tarde solo permitió una versión «castigada», con los pasajes más incómodos recortados.
Un apunte, por cierto: en redes circula estos días que la edición es de 1594. No es así: es de 1554.

Magia, exorcismos y un libro erótico
El resto del paquete completa el retrato de un lector que se la jugaba:
- Lingua, de Erasmo de Róterdam, autor muy vigilado por la Inquisición española.
- Alborayque, un libelo satírico contra los judeoconversos.
- Dos tratados de quiromancia, el arte de leer las manos.
- Un manual para practicar exorcismos.
- Un texto devocional y un ejemplar de la Oración de la emparedada.
- Y un libro erótico clandestino.
¿Quién los escondió?
Durante décadas fue un misterio. Un estudio publicado este año por el profesor Pedro Martín Baños, con la Universidad de Extremadura y la Universitat Autònoma de Barcelona, asegura haber resuelto el origen de la biblioteca e identifica como su dueño a un hidalgo de la zona. La hipótesis encaja con lo que dicen los propios libros: alguien culto, curioso y con motivos de sobra para temer a la Inquisición.
Dónde está hoy
La llamada Biblioteca de Barcarrota se conserva en la Biblioteca de Extremadura, en Badajoz. Y deja una pregunta que da un poco de vértigo: ¿cuántos libros más seguirán dentro de las paredes de casas antiguas, esperando a que alguien decida hacer obra?
Portada de la edición de Medina del Campo de 1554. Foto: Diego Hurtado de Mendoza (Possibly) · Dominio público · vía Wikimedia Commons (redimensionada).