Última batalla para salvar a Mestalla del derribo: «No es solo un estadio, es la memoria de miles de valencianos»
Lleva en pie desde 1923 y sigue llenándose cada quince días. Lo que vendrá después ya está dibujado sobre el plano, y no se parece en nada a un campo de fútbol.
Fachada del estadio de Mestalla. Foto: Valencia CF · Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0), recortada.
Lleva en pie desde 1923, ha visto pasar a Kempes, Puchades o Albelda y sigue llenándose cada quince días. Pero Mestalla ya tiene fecha de caducidad: cuando el Valencia CF se mude al Nou Mestalla, el viejo estadio de la avenida de Suecia será derribado. Lo que vendrá después ya está dibujado sobre el plano, y no se parece en nada a un campo de fútbol.
Un siglo en la avenida de Suecia
Mestalla se inauguró el 20 de mayo de 1923 con un amistoso ante el Levante. Lo diseñó el arquitecto Francisco Almenar Quinzá, socio del club, y toma su nombre de la acequia de Mestalla, que pasaba junto a la grada sur. Entre 1969 y 1994 se llamó Estadio Luis Casanova, en honor al presidente que impulsó su gran ampliación de los años cincuenta. Hoy tiene capacidad para 49.430 espectadores, es uno de los estadios más verticales del mundo y, desde 2020, el más antiguo de Primera División.
Los partidos que hizo historia
Por su césped han pasado algunas de las noches más importantes del fútbol español. Fue una de las diecisiete sedes del Mundial de 1982, en el que la selección española jugó allí sus tres partidos de la primera fase, y acogió cinco partidos de la selección olímpica en los Juegos de 1992, los del oro de Barcelona. Ha sido escenario de diez finales de la Copa del Rey, de partidos de las finales de la Copa de Ferias de 1962 y 1963 y de la Supercopa de Europa de 1980, y en 2025 recibió la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Naciones.
Los títulos de una casa
Todo el palmarés del Valencia se ha ganado siendo Mestalla su casa: 6 Ligas (la primera en 1942 y la última en 2004), 8 Copas del Rey, una Supercopa de España, la Copa de la UEFA de 2004, una Recopa, dos Copas de Ferias, dos Supercopas de Europa y una Intertoto. Por allí pasaron Mundo y Puchades, Claramunt, Mario Alberto Kempes, Gaizka Mendieta, Santiago Cañizares, Roberto Ayala, David Albelda, David Villa o David Silva, y desde su césped el equipo llegó a dos finales consecutivas de la Copa de Europa, en 2000 y 2001.
Lo que se construirá
El plan urbanístico para la parcela, aprobado en el pleno municipal de julio de 2024 con los votos de PP, PSPV y Compromís, prevé, según la información publicada por elDiario.es y Moncloa.com:
- Seis torres de viviendas de entre 15 y 29 plantas, levantadas sobre una galería comercial de dos alturas.
- Unas 500 viviendas, ninguna de ellas de protección oficial.
- 75.000 metros cuadrados edificables de uso residencial y 14.000 de uso comercial.
- Un jardín central de 24.728 metros cuadrados.
- Un colegio de 7.198 metros cuadrados, en el actual aparcamiento entre el fondo norte y Blasco Ibáñez, un centro de salud de 1.307 metros cuadrados y otra parcela de equipamiento público del mismo tamaño.
La venta, en su recta final
El club vende el solar en una subasta gestionada por la consultora CBRE. Las ofertas vinculantes llegan este mes de octubre, con Pryconsa-Atitlan y Acciona como finalistas, y la cifra que se persigue ronda los 150 millones de euros. El Valencia CF espera conocer al comprador y firmar antes de que acabe el año, y el derribo llegará después de la venta.
El Ayuntamiento dice no
El jueves 22 de octubre, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de València rechazó suspender los trámites que llevan a la demolición y no admitió la petición de incluir el estadio en el catálogo de bienes protegidos como Bien de Relevancia Local. Lo habían pedido la formación valenciana Decidix, en febrero de 2025, y el Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural. Según recogió elDiario.es, los servicios municipales consideran que catalogarlo ahora «sería contradictoria con la ordenación aprobada recientemente y con la seguridad jurídica de actos administrativos firmes».
El caso, al Síndic de Greuges
La respuesta de Decidix ha sido inmediata. «Mestalla no es solo un estadio. Es parte de la historia de Valencia y de la memoria personal de miles de valencianos», defiende la formación, que destaca sus valores históricos, arquitectónicos, culturales y sociales. En un comunicado, la formación anuncia que llevará la decisión ante el Síndic de Greuges, el defensor del pueblo de la Comunitat Valenciana, y exige que el Servicio de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento emita un informe técnico sobre el valor del estadio antes de cualquier actuación irreversible. Recuerda, además, que el propio Ayuntamiento anunció en 2024 un Catálogo del Movimiento Moderno para proteger arquitectura de los dos últimos siglos, y pide estudiar si se puede reformar el estadio y conservar sus elementos más identitarios, así como el efecto del derribo en el acceso a la vivienda del barrio.
«Lo que pedimos es algo muy sencillo: que, antes de derribar un edificio con más de cien años de historia, se haga la valoración patrimonial que establece la legislación y que sean los técnicos quienes determinen si debe ser protegido», afirma Mar Bolea, coordinadora local de Decidix en la ciudad.
Lo que cabe en la parcela
Hemos hecho algunas cuentas. El jardín central, con sus 24.728 metros cuadrados, ocupará el equivalente a tres campos y medio de fútbol de medidas reglamentarias. Y si el solar se vende por los 150 millones que se buscan, solo el suelo saldría a unos 300.000 euros por cada una de las 500 viviendas, antes de poner un solo ladrillo. Por eso Decidix cierra su comunicado con una frase que resume el debate: «Antes de derribar, hay que estudiar. Y, antes de perder Mestalla para siempre, Valencia tiene derecho a saber qué valor patrimonial tiene».
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