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Los expertos lo confirman: un nuevo estudio revela que la Amazonía ha perdido 97 millones de hectáreas de bosque primario, el 15 % de su cubierta original, y 13 millones desaparecieron entre 2022 y 2025

Los satélites llevan décadas midiendo lo que no se ve desde abajo. La última cuenta pone una cifra a algo que los científicos llevan años temiendo, y lo más inquietante no está en el suelo, sino en el aire.

Vista aérea de la selva: a un lado bosque tropical denso y verde, al otro tierra rojiza talada con troncos caídos y humo

Imagen generada con inteligencia artificial.

Marta Salcedo octubre 23, 2026 4 min

Desde el aire parece infinita: un mar verde que cubre nueve países y que produce buena parte de la lluvia de Sudamérica. Pero los satélites llevan décadas midiendo lo que no se ve desde abajo, hectárea a hectárea. Y la última cuenta, publicada este mes de octubre, pone una cifra a algo que los científicos llevan años temiendo.

El informe

El estudio es el MAAP #250, del programa de monitoreo de la Amazonía andina (MAAP) de la organización Amazon Conservation, publicado el 16 de octubre con el título «Punto de inflexión de la Amazonía: ¿dónde estamos? (Actualización 2026)». Sus autores, encabezados por el investigador Matt Finer, han cruzado los datos de satélite de la Universidad de Maryland con mapas de MapBiomas y de las agencias oficiales de cada país para calcular cuánto bosque primario, el que nunca había sido talado, ha desaparecido desde que hay registros. La cifra la han recogido medios internacionales como The Times of India.

Las cifras

  • La Amazonía tenía originalmente 647,6 millones de hectáreas de bosque primario.
  • Hasta finales de 2025 se han perdido 97,06 millones: el 15 %. En el informe anterior, de 2022, la pérdida era del 13,2 %.
  • De ese total, 84,28 millones de hectáreas desaparecieron por la deforestación y otras causas, y 12,78 millones, por el fuego.
  • Solo entre 2022 y 2025 se perdieron 13,04 millones de hectáreas, con un año récord de incendios en 2024 tras el fenómeno de El Niño de 2023.
  • Brasil concentra el 79,4 % de la pérdida, seguido de Bolivia (6,2 %), que ha pasado del cuarto al segundo puesto, Perú (5,8 %) y Colombia (4,5 %).
Gráfico: la Amazonía ha perdido el 15 % de su bosque primario original, cerca del 25 % que se considera posible punto de no retorno; Brasil concentra el 79,4 % de la pérdida
Pérdida de bosque primario en la Amazonía. Fuente: informe MAAP #250 (Amazon Conservation), 16 de octubre de 2026. Gráfico: TieneLore.

Puesto en mapas que conocemos

Hemos hecho la cuenta con la superficie de España, unos 506.000 kilómetros cuadrados. Los 97 millones de hectáreas perdidos equivalen a 970.600 kilómetros cuadrados: casi el doble de España. Lo perdido solo en los últimos cuatro años, 130.400 kilómetros cuadrados, es prácticamente la superficie de Grecia. Repartido año a año, es como si cada año desapareciera un bosque del tamaño de Cataluña.

Los «ríos voladores»

La parte más inquietante del informe no está en el suelo, sino en el aire. La humedad que llega del Atlántico viaja hacia el oeste sobre la selva, y los árboles la devuelven a la atmósfera una y otra vez, como en una cadena. Son los llamados «ríos voladores», que llevan lluvia hasta los Andes.

El estudio ha medido cuánto bosque falta bajo esas rutas. La de la estación lluviosa, por el norte, ha perdido el 3,2 %. Pero las de la estación seca y la de transición, justo cuando la lluvia es más necesaria, han perdido el 8,6 % y el 9,1 %, casi tres veces más. Las más perjudicadas son las regiones del suroeste, en Perú y Bolivia, donde más del 70 % de la lluvia depende de la humedad que recicla el bosque de toda la cuenca.

Cuánto margen queda

La literatura científica sitúa el posible «punto de no retorno» en torno al 25 % de pérdida, sumado al cambio climático: a partir de ahí, partes de la selva podrían dejar de generar su propia lluvia y degradarse hacia un paisaje más seco. El informe advierte de que no es un umbral fijo y que el cambio podría ser gradual y desigual, a lo largo de décadas.

Aun así, la cuenta es sencilla. El 25 % de 647,6 millones son 161,9 millones de hectáreas; faltan unos 65 millones para llegar. Al ritmo de los últimos cuatro años, unos 3,3 millones al año, se alcanzaría en unos 20 años. Por eso la frase de Matt Finer, director del MAAP, suena a aviso: «Nos estamos acercando al punto en el que el ciclo hidrológico que sostiene la selva podría verse alterado de forma permanente».

Marta Salcedo

Lo que pasa hoy, contado sin rodeos. Marta separa el ruido de la noticia y te lo deja claro en tres párrafos: qué ha pasado, por…

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