Así es por dentro el coche sin conductor de Google que ya circula por Madrid: 29 cámaras y nadie al volante
Qué lleva el Jaguar de Waymo para conducir solo, cómo decide qué hacer y cómo es un viaje en el asiento de atrás, según la propia compañía.
Imagen ilustrativa generada con IA.
Desde esta semana circula por Madrid, Alcobendas y Getafe un coche que tarde o temprano conducirá solo. Waymo, la empresa de vehículos autónomos de la matriz de Google, ha confirmado este martes 20 de octubre que empieza sus pruebas en la región, con la idea de llevar pasajeros en 2027. Por fuera parece un todoterreno eléctrico blanco con algo raro en el techo. Por dentro es otra cosa. Esto es lo que lleva y cómo es un viaje, según la propia compañía.
El coche: un Jaguar eléctrico con 29 cámaras
La base es un Jaguar I-PACE, un SUV eléctrico de serie. Waymo le añade su sistema de conducción, al que llama Waymo Driver, y según su web oficial lo que cambia es casi todo lo que no se ve:
- 29 cámaras repartidas por la carrocería, que dan una visión de 360 grados de día y de noche y pueden distinguir semáforos u obras «a cientos de metros».
- Lidar: sensores láser colocados alrededor del coche (el más visible es el que gira en el techo) que lanzan millones de pulsos en todas direcciones y miden cuánto tardan en volver. Con eso dibujan una imagen en 3D de lo que hay alrededor.
- Radar: mide la distancia y la velocidad de los objetos con ondas milimétricas y sigue funcionando con lluvia, niebla o nieve, cuando las cámaras ven peor.
- Un ordenador con procesadores de nivel servidor, el «cerebro», que junta la información de decenas de sensores, reconoce coches, peatones o ciclistas y decide la trayectoria en tiempo real.
Cómo «piensa»: mapa, ojos y predicción
Antes de circular por una ciudad nueva, Waymo la cartografía con todo detalle: carriles, señales, bordillos, pasos de cebra. Por eso los primeros coches que se verán en Madrid irán conducidos a mano. Después, el sistema combina ese mapa con lo que ven sus sensores para saber exactamente dónde está, sin depender solo del GPS.
La parte más llamativa es la predicción: el sistema intenta adivinar lo que va a hacer cada coche, peatón o ciclista que tiene cerca, y planifica en consecuencia. La empresa asegura que ha recorrido más de 200 millones de millas reales y más de 20.000 millones en simulación, y que ha probado más de 40.000 escenarios en circuitos cerrados.
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Así es un viaje, según Waymo
En las ciudades de Estados Unidos donde ya funciona, el viaje se pide desde una aplicación, como un VTC. El pasajero va en el asiento de atrás, y la página de ayuda oficial de Waymo describe lo que encuentra dentro:
- Una pantalla para el pasajero con la información del viaje y una imagen de lo que «ve» el coche: los vehículos, peatones y ciclistas que detecta a su alrededor.
- Un botón para empezar el viaje, que se pulsa después de abrocharse el cinturón.
- Un botón para parar: el coche busca un lugar seguro y se detiene.
- Un botón para hablar con atención al cliente en cualquier momento.
- Control de la música y de la temperatura (entre unos 15 y 28 grados), y la posibilidad de añadir paradas.
El resto de mandos, volante y pedales incluidos, quedan fuera del alcance del pasajero. Y un detalle práctico: Waymo cobra por la ruta más directa, aunque el coche tenga que dar un rodeo.
Lo que verás en Madrid, de momento
No te subirás a uno todavía. En esta primera fase, los coches llevarán siempre a una persona de la empresa: primero conduciendo y después, con el sistema activado, vigilando al volante. Y por la normativa de la DGT, llevarán una pegatina oficial en el parabrisas que los identifica como vehículos en pruebas. El viaje sin nadie delante, con la pantalla y el botón de «empezar», llegará, si todo va según lo previsto, en 2027.
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