En 1909, un matrimonio abrió una tienda de ultramarinos en Valencia: 117 años después cierra Palace Fesol, la casa de arroces a la que Imperio Argentina puso nombre
Por sus mesas pasaron Gregory Peck, Lola Flores, Gila o Manolo Escobar. Cinco generaciones de la misma familia después, el restaurante sirvió sus últimas paellas el domingo 27 de septiembre.
Foto: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:01_Paella_Valenciana_original.jpg" target="_blank" rel="noopener">Jan Harenburg</a> · <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0" target="_blank" rel="noopener license">CC BY-SA 4.0</a> · vía Wikimedia Commons (redimensionada)
Valencia se ha quedado sin una de sus casas de arroces más antiguas. Palace Fesol, en la calle de Hernán Cortés, en pleno centro, sirvió sus últimas comidas el domingo 27 de septiembre, después de más de un siglo en manos de la misma familia. Cinco generaciones cocinando paella valenciana de la de siempre.
Empezó vendiendo alubias en una tienda de ultramarinos
La historia arranca en 1909, cuando el matrimonio formado por Rafael Muñoz y Rosa Quiles abrió una tienda de ultramarinos, Casa Rosa, en la plaza de l’Espart. Allí empezaron a servir guisos de alubias blancas, los fesols en valenciano, y se hicieron tan famosos entre los vecinos que acabaron dando nombre al negocio.
El nombre definitivo llegó en 1932 y tiene firma de estrella: fue la actriz y cantante Imperio Argentina quien sugirió llamarlo Palace Fesol, un guiño entre lo elegante y lo popular que resume bien lo que fue la casa durante décadas.
Gregory Peck, Lola Flores y Gila, en la misma mesa
Con los años, el restaurante se convirtió en parada obligada de los famosos que pasaban por Valencia. Por sus comedores pasaron Gregory Peck, Lola Flores, Gila, Concha Velasco, Antonio Ozores, Manolo Escobar o el director británico Stephen Frears. Las crónicas lo recuerdan además como pionero en enseñar la cocina a los clientes, y en 2014 el Gremio Nacional de Hostelería lo reconoció como saga familiar histórica.
Qué se comía en Palace Fesol
La carta era la de una casa de arroces valenciana clásica, sin inventos:

- Paella valenciana tradicional, la de pollo, conejo, garrofó y judía verde.
- Fideuà y arroces de marisco.
- Gazpacho marinero.
- Los fesols, las alubias blancas que dieron nombre a la casa.
- Y, en los últimos años, una paella vegana para adaptarse a nuevos clientes.
Por qué cierra
La familia no ha detallado públicamente los motivos. Los cierres de este tipo de casas suelen repetir el mismo guion: márgenes muy ajustados, plantillas pequeñas, relevos generacionales que no llegan y mucha competencia en una ciudad donde se come arroz en cada esquina.
No es un caso aislado. En las últimas semanas han bajado la persiana otros restaurantes con décadas de historia, como La Pava, que llevaba 65 años dando comidas junto a la autovía de Castelldefels, o una casa de cocina gallega de Lugo que cerró tras casi 40 años alegando problemas para encontrar personal.
El truco de la casa: el socarrat, sin prisas
Si quieres rendirle homenaje en casa, el consejo de cualquier arrocero valenciano de la vieja escuela es el mismo: una vez echado el arroz, no se remueve. Fuego fuerte al principio, medio después, y en los últimos minutos se sube de nuevo hasta que se oye crepitar el fondo: ese es el socarrat. Después, reposo de cinco minutos con un paño limpio encima. Sin prisas, como se hacía en Palace Fesol.
Foto principal: paella valenciana (imagen ilustrativa, no es del restaurante). Foto: Jan Harenburg · CC BY-SA 4.0 · vía Wikimedia Commons (redimensionada).