Cómo limpiar las cañerías con sal y vinagre: el método casero para evitar atascos y malos olores
Un truco barato y sencillo para el mantenimiento mensual de fregaderos y lavabos, con las precauciones que hay que tener y las señales de que ya toca llamar al fontanero.
Foto: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kitchen_sink_drain.jpg" target="_blank" rel="noopener">Stilfehler</a> · <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0" target="_blank" rel="noopener license">CC BY-SA 3.0</a> · vía Wikimedia Commons (redimensionada)
El agua tarda en irse, el fregadero huele raro y no te apetece llenar la casa de productos agresivos. Antes de comprar un desatascador químico, prueba con dos cosas que seguro tienes en la cocina: sal y vinagre. No hacen milagros con un atasco serio, pero son un aliado estupendo para el mantenimiento de las tuberías y para acabar con los malos olores.
Por qué funciona
La mayoría de los atascos en la cocina empiezan igual: restos de grasa que se enfrían en la tubería y atrapan migas, posos de café y otros residuos. En el baño, el culpable suele ser el pelo mezclado con jabón. La sal, al ser granulada, actúa como un abrasivo suave que ayuda a arrastrar esa capa; el vinagre, por su acidez, ayuda a disolver la cal y los restos de jabón y neutraliza olores. Juntos, y con la ayuda del agua caliente, van despegando la suciedad antes de que se convierta en un tapón.
Paso a paso
- Retira el agua estancada si la hay y quita la rejilla del desagüe para limpiar los restos visibles.
- Vierte agua muy caliente, pero no hirviendo si tus tuberías son de PVC, para ablandar la grasa.
- Echa media taza de sal (mejor gruesa) directamente en el desagüe.
- Añade una taza de vinagre blanco de limpieza o de cocina.
- Tapa el desagüe con un tapón o un trapo húmedo y deja actuar entre 30 minutos y una hora. Si puedes, déjalo toda la noche.
- Aclara con abundante agua caliente durante un par de minutos.
Hay quien añade una cucharada de bicarbonato antes del vinagre para que haga espuma y remueva más la suciedad. Es opcional.

Cada cuánto hacerlo
Como mantenimiento, una vez al mes en el fregadero de la cocina y cada dos o tres meses en lavabos y duchas. Si lo conviertes en rutina, es difícil que la grasa llegue a formar un atasco de verdad.
Precauciones importantes
- Nunca mezcles vinagre con lejía ni con productos que la contengan: se desprenden gases tóxicos. Si has usado lejía o un desatascador químico hace poco, aclara muy bien con agua antes de probar este método o espera a otro día.
- No uses agua hirviendo en tuberías de PVC ni en inodoros de porcelana: el choque térmico puede dañarlos.
- Ventila la habitación y protege tus manos con guantes si tienes la piel sensible.
Otros hábitos que salvan tus tuberías
- Pon un colador en el desagüe del fregadero y de la ducha. Cuesta muy poco y retiene restos de comida y pelos antes de que entren en la tubería.
- Echa agua caliente una vez por semana en el fregadero de la cocina para arrastrar la grasa antes de que se solidifique.
- Limpia el sifón del lavabo de vez en cuando. Es la pieza en forma de U que hay debajo: con un cubo debajo, se desenrosca a mano y se vacía. Te sorprenderá lo que acumula.
- No uses el inodoro como papelera: toallitas, bastoncillos y algodones son responsables de muchos atascos, aunque el envase diga que se pueden tirar.
Cuándo llamar al fontanero
Si después de dos intentos el agua sigue sin bajar, si el atasco afecta a varios desagües a la vez o si oyes gorgoteos en otros puntos de la casa al usar el fregadero, el problema está más adentro y hace falta un profesional. Mientras tanto, el mejor truco es el más aburrido: no tires grasa ni aceite por el fregadero. Deja que se enfríe y tíralo a la basura, o llévalo al punto limpio.
Foto principal. Foto: Stilfehler · CC BY-SA 3.0 · vía Wikimedia Commons (redimensionada).