Calefacción por la noche: el IDAE aconseja bajarla a 15-17 grados, pero con aerotermia o suelo radiante apagarla del todo puede salir más caro
Con las primeras noches frías vuelve la duda: ¿se apaga la calefacción al acostarse? Depende del sistema. Lo que recomienda el IDAE y por qué no es lo mismo una caldera que una bomba de calor.
Válvula termostática de un radiador. Foto: Simon (Wikimedia Commons, CC0).
Las primeras noches frescas de octubre traen la pregunta de cada año en muchas casas: ¿se deja la calefacción puesta al irse a dormir o se apaga? La respuesta corta es que depende del sistema que tengas. No se comporta igual una caldera de gas con radiadores que una aerotermia con suelo radiante, y hacer lo mismo con las dos puede costarte dinero.
Lo que recomienda el IDAE
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el organismo público de eficiencia energética, da dos cifras de referencia para el confort en casa:
- De día, entre 19 y 21 grados.
- Por la noche, entre 15 y 17 grados: con la ropa de cama adecuada es suficiente.
Y una regla que conviene tener en la cabeza: según el IDAE, cada grado de más supone alrededor de un 7 % más de consumo. Bajar el termostato de 21 a 17 grados durante la noche significa, aplicando esa regla, en torno a un 25-28 % menos de gasto en esas horas (cálculo aproximado de TieneLore).
Caldera de gas y radiadores: bajar o apagar
Los radiadores calientan rápido y se enfrían rápido. Por eso, con una caldera convencional, apagar por la noche o programar el termostato a 15-17 grados es lo habitual y lo que más ahorra. Por la mañana, programa el encendido un rato antes de levantarte en lugar de subirlo de golpe a 25 grados: la casa no se calienta antes por poner el termostato más alto, solo gastas más.
Si tus radiadores tienen válvulas termostáticas (las ruedas numeradas como la de la foto), puedes bajar o cerrar los de las habitaciones que no uses por la noche, como el salón o la cocina.
Aerotermia y suelo radiante: mejor no apagar del todo
Aquí cambia la cosa. El suelo radiante tiene mucha inercia térmica: tarda horas en calentarse y horas en enfriarse. Si lo apagas al acostarte, por la mañana el sistema tiene que recuperar varios grados de golpe, y una bomba de calor rinde peor cuando trabaja forzada y con el frío de primera hora.
Por eso, con estos sistemas lo habitual es bajar solo 1 o 2 grados por la noche y mantener una temperatura estable. Cada instalación es distinta: el instalador o el manual de tu equipo es quien mejor puede decirte la curva adecuada.
Cinco gestos que ayudan esta noche
- Cierra persianas y cortinas al anochecer: retienen el calor.
- No tapes los radiadores con muebles ni ropa.
- Ventila por la mañana, 10 minutos bastan.
- Purga los radiadores al empezar la temporada si hacen ruido o están fríos por arriba.
- Un termostato programable es de las inversiones que antes se amortizan.
Lo más importante
El IDAE recomienda 15-17 grados por la noche y 19-21 de día; cada grado de más es un 7 % más de consumo. Con caldera y radiadores, apaga o baja por la noche. Con aerotermia o suelo radiante, mejor bajar solo un par de grados y no apagar del todo.
¿Quieres ver antes las noticias de TieneLore en Google?
Márcanos como fuente preferida: te enseñaremos más en Búsqueda, Discover y Google News.