
Alejandro Pérez, dietista, sobre la caída del pelo en otoño: «El pico suele ser en septiembre y octubre»
El efluvio telógeno estacional explica por qué se cae más el pelo estas semanas. Cuánto es normal perder, qué puede empeorarlo y cuándo hay que consultar al dermatólogo.

Imagen ilustrativa generada con IA.
Pelos en la almohada, en el cepillo, en el desagüe de la ducha. Si estas semanas tienes la sensación de que se te cae más el pelo, no es una impresión: es algo que les pasa a muchísimas personas cada otoño y que tiene nombre, el efluvio telógeno estacional. La pregunta es cuándo es normal y cuándo conviene ir al médico.
Por qué se cae más el pelo en otoño
La explicación está en el propio ciclo del cabello. Cada pelo pasa por una fase de crecimiento, una de transición y una de reposo, llamada telógena, al final de la cual se desprende. «El ciclo natural del cabello hace que una mayor proporción de folículos entre en fase de reposo en un periodo concreto, más habitualmente durante la primavera», explica Alejandro Pérez, dietista de la marca de cosmética Synsera Labs. «Unos meses después, esos cabellos se desprenden, por lo que durante unas semanas uno verá muchos cabellos en la ducha, el cepillo o la almohada. El pico suele ser en septiembre y octubre».
Los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) coinciden en lo esencial, según han recogido distintos medios: es la causa más frecuente de caída en otoño, suele empezar a finales del verano, no se alarga más de unas seis semanas y, por lo general, el pelo que se cae deja paso a uno nuevo.
Cuánto pelo es normal perder
Las cifras que dan los especialistas varían un poco, pero se mueven en torno a 50 a 120 pelos al día. A partir de unos 150 diarios de forma mantenida, la caída se considera superior a lo normal. En otoño es habitual acercarse a la parte alta de esa horquilla durante unas semanas.
Qué puede empeorarla
La caída estacional no se puede evitar del todo, porque es un proceso natural. Pero hay factores que pueden hacerla mayor o más larga. El propio Pérez señala el déficit de hierro, zinc y vitaminas del grupo B, sobre todo la B12, además del estrés, la pérdida de peso brusca o los cambios hormonales. Por eso, cuando un médico estudia una caída llamativa, lo habitual es pedir una analítica con hierro, B12 y ácido fólico.
También influye cómo tratamos el pelo después del verano, cuando llega más castigado por el sol, el cloro y la sal. El dietista aconseja «evitar el agua muy caliente en la ducha, no frotar en exceso el cuero cabelludo» y no abusar de planchas, alisadoras y secadores muy calientes.
Cuándo hay que ir al dermatólogo
Según los especialistas citados por la AEDV, conviene consultar si la caída:
- se alarga bastante más de seis u ocho semanas;
- es muy abundante o deja zonas con menos densidad;
- viene acompañada de picor, dolor o descamación del cuero cabelludo.
En esos casos puede tratarse de un efluvio que se ha hecho crónico o de una alopecia de base, y el diagnóstico debe hacerlo un médico. Antes de tomar suplementos por tu cuenta, lo sensato es comprobar con una analítica si de verdad te falta algo.
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