Lo que pide Feliciano López a Alba Carrillo en su demanda no es dinero (y la ley se lo puede dar)
Al divorciarse acordaron una cantidad para ella y un compromiso de silencio. Diez años después, él la demanda por su honor, y lo que pide no es dinero.
Montaje: Feliciano López y Alba Carrillo. Imágenes de archivo.
Diez años después de separarse, Feliciano López ha llevado a Alba Carrillo a los tribunales. El extenista ha presentado una demanda civil contra su exmujer por vulneración de su derecho al honor y a la intimidad, que ya ha sido admitida a trámite en un juzgado de Pozuelo de Alarcón, según Infobae. Lo curioso es lo que pide.
No quiere dinero
Según lo que se ha contado en «Y ahora Sonsoles», en Antena 3, la demanda no busca una indemnización. «El único interés es que se calle», resumió una colaboradora del programa, citando al entorno del extenista. La periodista Paloma García-Pelayo explicó que es «muy voluminosa», porque recoge «todas y cada una» de las declaraciones públicas de la modelo y presentadora sobre él a lo largo de estos años.
Alba Carrillo, por ahora, se lo toma con calma: «De lo que han dicho ayer a mí no me ha llegado nada; si tiene que llegar, ya llegará».
El pacto de silencio que firmaron al divorciarse
Hay un detalle que explica por qué Feliciano ha esperado tanto y por qué ahora ha dicho basta. Según Informalia (El Economista), cuando se divorciaron, los abogados cerraron el acuerdo con una cantidad pactada para Alba y un compromiso de silencio por ambas partes. Él lo ha cumplido a rajatabla: en una década apenas ha hablado de ella. Ella, según el mismo medio, casi nunca.
En estos años, Alba Carrillo ha hecho comentarios en platós y entrevistas sobre la sexualidad del extenista, su inteligencia y su familia, incluidos sus padres. Todo eso, según quienes conocen el caso, está recogido en la demanda.
Hubo momentos de televisión que se recuerdan todavía, como cuando Alba vio por primera vez, en directo y durante un debate de «GH VIP», las fotos de la boda de Feliciano con Sandra Gago.
¿Puede un juez obligar a alguien a callarse?
Aquí está la clave. La Ley Orgánica 1/1982, que protege el honor, la intimidad y la propia imagen, permite pedir mucho más que dinero. Su artículo 9 dice que la protección judicial comprende «todas las medidas necesarias para poner fin a la intromisión ilegítima», y entre ellas cita expresamente:
- La declaración de que ha habido intromisión y su «cese inmediato».
- «Prevenir intromisiones inminentes o ulteriores», es decir, futuras.
- La publicación de la sentencia, a costa del condenado, con al menos la misma difusión que tuvo la intromisión.
- Y, si se pide, una indemnización, que incluye el daño moral.
Pero hay un límite muy claro. La Constitución prohíbe en su artículo 20.2 cualquier tipo de censura previa. Un juez puede declarar que unas frases concretas vulneraron el honor de alguien, ordenar que cesen y condenar a no repetirlas, pero difícilmente puede prohibir a una persona hablar de otra en general. Hasta dónde llega esa orden es lo que tendrá que decidir el juzgado, y dependerá de lo que se considere opinión, información o insulto.
Un matrimonio de once meses
La historia viene de lejos. Empezaron a salir en 2013, se casaron en Toledo el 17 de julio de 2015 y se separaron en 2016, antes de cumplir el primer aniversario. Desde entonces, Alba Carrillo ha hablado de aquella ruptura en numerosas entrevistas y programas; ya en 2016 dijo que Feliciano le pidió el divorcio «de forma fría y distante».
Hoy él está casado con Sandra Gago, con la que tiene dos hijos. Según su entorno, ha dado el paso por ellos y por sus padres, que también han sido objeto de comentarios. Ahora le toca hablar a la justicia.
Montaje: Feliciano López y Alba Carrillo. Imágenes de archivo.