
La UE obligará a entregar por escrito el historial clínico y las vacunas de cada perro o gato que se venda o se dé en adopción
El nuevo reglamento europeo de bienestar animal ya está en vigor y su primera gran tanda de obligaciones llega el 31 de agosto de 2028. Te contamos qué cambia y a quién afecta.

Foto: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cat_and_dog.JPG" target="_blank" rel="noopener">Arantz</a> · <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0" target="_blank" rel="noopener license">CC BY-SA 3.0</a> · vía Wikimedia Commons (redimensionada)
Comprar o adoptar un perro o un gato en Europa va a dejar de ser un trato de palabra. El Reglamento (UE) 2026/1818, relativo al bienestar de los perros y los gatos y a su trazabilidad, obliga a quien comercialice uno de estos animales a entregar al nuevo dueño información por escrito sobre él, incluidos sus antecedentes clínicos y sus vacunas. La norma ya está en vigor, pero esta obligación empezará a aplicarse el 31 de agosto de 2028.
Qué dice exactamente la norma
El reglamento, aprobado el 17 de junio de 2026 por el Parlamento Europeo y el Consejo, se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea el 10 de agosto y entró en vigor veinte días después, el 30 de agosto. Su artículo 20 fija qué información debe acompañar al animal cuando cambia de manos: los operadores y las personas físicas o jurídicas que comercialicen perros o gatos tendrán que proporcionar al adquiriente información por escrito que incluya, entre otros datos, su historial clínico y su estado de vacunación.
El objetivo es doble, según el propio texto: frenar la cría y la venta ilegales, que mueven cachorros enfermos o sin vacunar entre países, y fijar unos estándares mínimos de bienestar iguales en toda la Unión.
Un calendario que se estira hasta 2041
La norma no llega de golpe. Estas son las fechas clave:
- 31 de agosto de 2028: empieza a aplicarse con carácter general.
- 31 de agosto de 2029: visitas veterinarias de asesoramiento en los establecimientos.
- 1 de julio de 2030: restricciones a la cría de animales con rasgos físicos exagerados que perjudican su salud.
- 31 de agosto de 2030: identificación y registro obligatorios de operadores y animales.
- 31 de agosto de 2031: condiciones de alojamiento, verificación de los anuncios en internet y bases de datos conectadas entre países.
- 2033 y 2034: formación obligatoria para cuidadores y autorización para los criaderos.
- 1 de julio de 2036 y 31 de agosto de 2041: identificación de los perros y, después, de los gatos de particulares.
¿Y si solo quiero regalar una camada?
El reglamento se dirige sobre todo a criadores, tiendas, refugios y vendedores. Un particular no se convierte automáticamente en «operador»: dar hasta una camada cada 24 meses a familiares o vecinos, sin anunciarla en internet, no entra en esa categoría. Aun así, el artículo 20 habla también de las personas que comercialicen animales, así que conviene guardar la cartilla del veterinario desde el primer día.
Qué cambia en España
En España la identificación con microchip ya era obligatoria para los perros, y la ley de bienestar animal de 2023 la extendió a los gatos. La novedad europea está en la trazabilidad entre países: a partir de 2031 las bases de datos nacionales tendrán que poder consultarse entre sí, algo clave para seguir la pista a los cachorros importados que se venden por internet.
Por qué Europa se pone seria ahora
La venta de mascotas por internet se ha disparado en los últimos años y, con ella, los problemas: cachorros separados demasiado pronto de su madre, animales sin vacunar que enferman a los pocos días de llegar a casa y documentos falsificados que hacen pasar por nacional a un perro traído de otro país. Hasta ahora, cada Estado tenía sus propias reglas y los criadores ilegales aprovechaban esas diferencias. El reglamento busca cerrar ese hueco con normas comunes y con papeles que acompañen al animal desde que nace.
Lo que puedes hacer ya
Aunque la obligación no llega hasta 2028, los veterinarios llevan años recomendando lo mismo: pide siempre la cartilla sanitaria, comprueba que el microchip está registrado a nombre de quien te entrega el animal y desconfía de los anuncios sin datos de origen o con precios demasiado bajos. Con la nueva norma, lo que hoy es un consejo pasará a ser un derecho del comprador.
Foto principal. Foto: Arantz · CC BY-SA 3.0 · vía Wikimedia Commons (redimensionada).