Terror en el corredor de la muerte: dos inyecciones letales y sigue viva
Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en Tennessee, sobrevivió a dos dosis de pentobarbital. El gobernador frena todas las ejecuciones de 2026.
California Department of Corrections (dominio público)
Le inyectaron una dosis letal de pentobarbital. Una hora después, una segunda. Y Christa Pike, de 50 años, seguía respirando. La única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee sobrevivió el miércoles a su propia ejecución, en un caso que ha obligado al gobernador del estado a frenar todas las ejecuciones previstas para este año.
Más de una hora de agonía
Según los testigos citados por la prensa estadounidense, la primera inyección se administró a las 19:27 (hora local). Pike seguía consciente y llegó a preguntar a los funcionarios si el brazo «debía sentirse así». A las 20:26 le pusieron una segunda dosis. Tras la cortina se la seguía oyendo hasta que, a las 20:53, se desconectó el micrófono de la sala.
Sus abogados aseguran que Pike «continuaba respirando y tenía pulso» después de las dos dosis. Fue trasladada en ambulancia a un hospital y, según sus letrados, desconocen su estado actual. Han presentado un recurso urgente ante el Tribunal Supremo. Alegan que sufrió una «agonía innecesaria» y denuncian «indiferencia deliberada» ante sus necesidades médicas.
El Departamento de Correccionales de Tennessee sostiene que se siguió el protocolo y que el pentobarbital, el único fármaco que el estado usa desde 2024, había funcionado en ejecuciones anteriores.
El gobernador frena las ejecuciones
El gobernador republicano Bill Lee ha suspendido las ejecuciones que quedaban programadas en 2026, entre ellas la de Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre, y ha ordenado una investigación «exhaustiva». «Llevar a cabo las sentencias impuestas de forma legal está entre las responsabilidades más importantes del estado», defendió, insistiendo en que las ejecuciones deben ser «legales, constitucionales y efectivas».
No es el primer tropiezo del año: en mayo, Tennessee tuvo que cancelar la ejecución de Tony Carruthers después de pasar más de una hora sin lograr colocarle una vía intravenosa.
El crimen de 1995
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, cometido en 1995 cuando ambas asistían a un centro de formación profesional en Knoxville. La víctima fue golpeada y degollada en el campus agrícola de la Universidad de Tennessee, y le grabaron un pentagrama en el pecho. Pike tenía entonces 18 años. Su novio, Tadaryl Shipp, que tenía 17, fue condenado a cadena perpetua por ser menor.
Si la ejecución se hubiera completado, Pike habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
¿Pueden volver a intentarlo?
Esa es ahora la gran pregunta, y la decidirán los tribunales. En Estados Unidos hay precedentes de ejecuciones fallidas en los que el estado volvió a intentarlo. En Ohio, Romell Broom sobrevivió en 2009 a un intento de ejecución en el que no lograron encontrarle una vena, y el Tribunal Supremo del estado autorizó en 2016 un segundo intento, que nunca llegó a producirse: murió en prisión en 2020. En Alabama, Kenneth Smith sobrevivió a una ejecución fallida en 2022 y fue ejecutado en 2024 con nitrógeno.
Por ahora, Christa Pike sigue viva y la pena de muerte en Tennessee, en pausa.
Foto ilustrativa: sala de inyección letal de la prisión de San Quintín (California). Departamento de Correccionales de California, dominio público.
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